Yo creo que, simplemente, hay veces que nuestra conciencia dice una cosa y nuestros intestinos otra...
Aún recuerdo cuando Marta y yo decíamos que había que hacer las cosas desde dentro y nos cogíamos la barriga...
- El sexo hay que sentirlo desde el estómago- me decía.
Yo siempre reía diciéndole que era un poco más abajo.
Hay días que, sin embargo, te gustaría hacer una ristra de morcillas con tus tripas y tirarlas a la basura... Pensar racionalmente sin dejarte llevar por nada, nada más. Los intestinos dan demasiadas vueltas...