Yo creo que, simplemente, hay veces que nuestra conciencia dice una cosa y nuestros intestinos otra...
Aún recuerdo cuando Marta y yo decíamos que había que hacer las cosas desde dentro y nos cogíamos la barriga...
- El sexo hay que sentirlo desde el estómago- me decía.
Yo siempre reía diciéndole que era un poco más abajo.
Hay días que, sin embargo, te gustaría hacer una ristra de morcillas con tus tripas y tirarlas a la basura... Pensar racionalmente sin dejarte llevar por nada, nada más. Los intestinos dan demasiadas vueltas...
the first, but not the last...
"Thy drugs are quick, thus with a kiss I die"
Si el tiempo pasa y no conseguimos cambiar... "seguiremos viviendo para recordar"...
No sé qué esperamos encontrar... No sé si vamos a reencontrarnos o a descubrirnos de nuevo... Me temo que ambos queremos ofrecer una faceta renovada al otro... Pero no sé si hemos renovado algo.
Siempre nos gustamos, supongo. Pero siempre fuimos conscientes de nuestras limitaciones, y de nuestros juegos.
Nunca supe si le conocía de verdad, más que nadie, o si era a mí a quien engañaba...
Nunca me sentí especial, ni siquiera cuando me decía "tengo ganas de verte, chica"... Porque intuía que acababa de llamar "niña" a otra niña tan tonta como yo...
Ahora, años después, ya no me importa que jugara conmigo. Me previno de cabrones mucho más dañinos que él, también más sutiles. Me enseñó que hay que dejar de apostar por las cosas a tiempo, cuando aún no has perdido demasiado tiempo ni demasiado empeño en ello.
No le estoy agradecida ni le guardo rencor. Es un personaje más, como tantos otros que conocí después. Solo que él fue el primero...
No siempre llueve a gusto de todos, y está claro que las cosas no pasan siempre cuando uno quiere... o cuando uno lo necesita... Pero en fin, qué vamos a hacerle... Sólo se pierden las oportunidades que se dejan pasar... Y hay ciertas oportunidades que no se pueden dejar pasar de largo...
Hay cosas que, simplemente, no se pueden evitar...
" La corteza frontal es un jinete que intenta cabalgar sobre el sistema límbico sin espuelas..."
Y no te digo ná, pero te lo digo tó...
just.... stay on
I don´t want anything special, gorgeous or amazing... I just want... I just want someone that stay. Stay with me, day by day, just for me... I think that´s not too much... It seems easy, but it´s not.
May be I snore....
soñando despiertas...
Han sido unos días en los que no ha pasado nada, y ha pasado de todo. Estamos en exámenes y, en estos periodos del año, sólo te concentras en eso. Pero resulta que, justo en estas épocas, es cuando más se tambalea todo... No obstante, hace días que todo ha vuelto a la normalidad, para todas.
Ellas llevaban en la biblioteca desde las ocho de la mañana, pero a mí me apetecía más estar en casa. Pero llegó la tarde y me acerqué; ellas se iban y yo venía. Nos fuimos al jardincillo y se liaron uno. Yo no iba a fumar, pero me quedé con ellas. Sofía hacía tiempo que no fumaba y le entró la risa tonta, mientras Laura y yo nos mirábamos de hito en hito. Dijéramos lo que dijésemos, Sofía se reía y no había manera de pararla. Y, de repente, al mirarnos las tres, parecía que no estuviéramos a mediados de junio, si no a principios de abril; que la avenida Blasco Ibañez no estuviera a nuestras espaldas, si no que más bien estuviéramos en las proximidades de la calle Elvira... Por un momento, todo parecía calmado y en orden... Y me doy cuenta que, aunque sólo sea por esos minutos, merece la pena ir hasta donde estén para verlas.
Honey, you are the rock upon which I stand....
Percepciones
Es extraño como a veces, lo habitual te sabe a poco, y lo esporádico se te antoja rutinario.
Será que es cierto lo que nos dijeron, y la memoria cambia con el tiempo. Los recuerdos se hacen y se deshacen, se modifican contínuamente...Pero como dice Martí i Pol, recordar no és viure dos voltes... Pero sirve. De la experiencia se aprende.
Nunca te acostarás sin aprender una cosa más...
Lugares comunes
Tras unas cuantas rondas, que a él le dejaron indiferente y a mí algo más que mareada, descubrí (o más bien recordé ) una libreta en mi bolso. ¡Qué gozo! Me encanta hacer dibujitos mientras hablamos, haciendo así más gráfica la conversación.
Él se seguía riendo del gritito que había pegado al sacar la libreta.
- ¡Oh! ¡Qué bien! ¡Es lo mejor! Una libreta en un momento como este...
Él me hablaba de las decisiones. Por primera vez, hablamos de sus errores y no de los míos, y por primera vez fui yo la que callé, escuché e intenté dar algún consejo o, como mínimo, una palabra de aliento. Pero él me rebatió que seguía como hacía tres años, cuando le conocí, y me dijo muy ufano, como me dijo entonces, que el arrepentimiento no servía de nada.
- ¿Qué pasa, Lola, ya no eres de las mías?
- La verdad es que ya no puedo decir que no me arrepienta de nada... De lo nuestro, por ejemplo, me arrepiento siempre... No tendría que haber pasado.
- Bah, si fue una tontería...
- Sí, pero... Uf, pasado oscuro, pasado oscuro... No me siento nada bien cada vez que me acuerdo...
- Bueno, si sólo te arrepientes de esto, se puede decir que sigues siendo de las que no se arrepienten de nada...
- Mmm.... - no le miro a él, miro al papel, y empiezo a hacer una línea recta, y líneas que salen de ella, y más líneas que salen de las últimas... Y empiezo a tachar unas y a subrayar otras... - No sé, supongo que siempre te preguntas qué hubiera pasado si hubieras escogido justo lo contrario, o simplemente algo ligeramente diferente; si al final hubieras llegado al mismo punto donde te encuentras o si tu vida sería completamente diferente...
Los dos mirábamos el dibujo, pero levanté la vista de él y me encontré con sus ojos. Me encogí de hombros, sonreí, y dije:
- No lo sé... - callé, le seguí mirando. Él sonreía. Y repetí, vehemente: - No lo sé.
Él tampoco sabía.
Está claro que hay ciertas cosas que nadie puede hacer por ti; ni tu familia, ni tus amigos. Nadie.
Claro que hay veces que te sientes tan frágil, tan vulnerable, tan delicada, que necesitas que alguien te diga: no te preocupes, déjalo en mis manos. Y te abracen y realmente te hagan sentir bien... Algo así como cuando eras pequeño y tenías una pesadilla, y venía tu padre y se pasaban todos tus males... Pero la vida real, no es sueño. Hay que afrontarla y... ya no hay nadie ahí que te despierte y te tranquilice.
Quiero, quiero, quiero... Quiero y no puedo. Qué razón tiene Sabina cuando canta: que gane el quiero la guerra del puedo...
A partir de ahí, todo sería paz.
A veces, lo más simple, parece lo más complicado... A veces las complicaciones parten de algo muy, muy simple.
Quiero que todo sea fácil...
desayunos en familia...
- Lola, ¿quién llamó la otra noche?
- Ayss... Nadie, papá, nadie... No agobies, anda...
- ¿Pero qué pasó? - pregunta mi madre.
- Lola estaba en la ducha y llamaron, y fui a abrir y dijeron ¿Lo? ¿Te llaman Lo, cariño?
- No, tonto, nadie me llama "Lo". Dijeron "Lo..." porque a mitad se dieron cuenta de que había contestado un hombre...
- Ah... Bueno...
- Nadie me llama por diminutivo, papá. En la facultad me llaman pelini por el pelo corto, o trayi... Trayi no me gusta nada, pero como ponen motes a todo el mundo, pues qué vamos a hacerle...
- Aha... Bueno, Lola, ¿y quién era? ¡Yo solo quiero saber quién!
Mi madre insiste y a mi me entra la risa tonta.
- Déjalo... - dice mi padre. - Pero os pillé, ¿eh Lola? Que en seguida fuiste a la puerta y le echaste...
- Va, dínoslo...
- No, mamá... Que el otro día le eché de casa, pero ahora ya le he dado puerta definitivamente...
- ¡Uy! Pues si se ha acabado, ahora ya sí que no nos interesa... Ya nos avisarás para el siguiente.
- Qué mal pensados sois, de verdad... Este chico sólo era un amigo.
- Uy, ahora ya ni eso... - dice mi madre.
- ¡Uy! ¡Somos AMIGOS mamá!! Eso no va a cambiar... Lo que pasa es que yo ahora estoy muy centrada estudiando y no quiero a nadie mareándome... Y es que no paran, mami, no paran... Lo estoy posponiendo todo para después de exámenes.
- Ay, qué hija más solicitada tenemos...
La mitad de lo que les decía era broma. Pero los padres, como siempre, piensan lo que quieren.
tres, no multitud.
Relación perfecta.
Ella es más sensible, dirían que más vulnerable, pero yo no lo veo así. Porque en su sencillez y sensibilidad, una sensibilidad dulce y delicada, estoy segura que reside su fortaleza. Lo ve y calla todo, por no molestar, por no ofender, por no emitir juicios de valor. Es buena, que no tonta. Llora, pero ríe como la que más. Ñasca, ñasca...
Ella es más esquiva quizás; dicen que tiene una mirada dura. Pero yo tampoco lo veo así; creo que es la más sensible de todas, pero que consigue dar a las cosas la importancia que tienen, y no un poco más, ni tampoco menos. Consigue razonar por encima de todo, pero su gran conciencia no confunde a su profunda intuición... Logra percibir antes de que nada ocurra. Opina. Y la mayoría de veces, acierta... A la marcha.
Yo no sabría cómo definirme, pero me siento afín a las dos, a la vez que radicalmente diferente.
Para mí, somos como la sal, el aceite y el vinagre de una buena ensalada, de esas que tanto nos gustan a todas. Absolutamente imprescindibles. El orden de los factores no altera el producto...
Vos estime, maharronas...